Tú puedes sorprenderte al saber que Jesús tenía un predicador favorito. Tú puedes sorprenderte aún más al saber que el predicador favorito de Jesús no era un Luterano, Metodista, Pentecostés , Anglicano, o Presbiteriano. Al contrario, ¡Él era un Bautista!. Por su puesto que lo conocemos como Juan el Bautista. Jesús dijo de Él:
"De cierto os digo que entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista" ( Mateo 11:11a).
Debido a que toda la gente nace de la mujer, ésta era una forma de decir la gran estima de Jesús por Juan el Bautista con la persona más grande que ha vivido. Jesús se sentía en esta forma como una manera de conjetura. Sin embargo, parece razonable el pensar que Jesús pensaba tan alto de Juan debido a sus cualidades espirituales. Si es así, debemos de ser sabios para estudiar e imitar estas cualidades espirituales. Yo he encontrado por lo menos siete cualidades espirituales en Juan el Bautista que son dignas de alabar. A través de todo el ministerio de Juan, él representa el ministerio del evangelista, pero todas las siete cualidades espirituales son apropiadas para cualquier y cada ministro del evangelio. Vamos a considerar la primera de las siete.
La Primera Cualidad de Juan
" Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron a Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle: ¿ Quién eres tú?. Él confesó y no negó. Confesó: Yo no soy el Cristo. Y le preguntaron: ¿ Que pués?, ¿ Eres tú Elías?. Dijo: No soy. ¿ eres tú el profeta? Y respondió: No. Entonces le dijeron: ¿ Quién eres? Tenemos que dar respuesta a los que nos enviaron. ¿ Qué dices de ti mismo? Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías" ( Juan 1:19:23).
Juan conocía su llamado y lo hacía.
Cuan importante es para los ministros el conocer su llamado y hacerlo. Si tú eres un evangelista, no deberías tratar de ser pastor. Si tú eres un maestro, no deberías tratar de ser profeta. De otra forma, solamente vas a encontrar frustración.
¿ Cómo sabes cual es tu llamado? Primero, busca a Dios, que es el que te ha llamado. Segundo, examina tus dones. Si Dios te ha llamado a ser evangelista, Él te entrenará para esta tarea. Y tercero, otras personas te confirmarán tus dones pues ciertamente los notarán.
Una vez que estés seguro de tu llamado, debes de hacerlo con todo tu corazón, sin dejar que cualquier obstáculo te detenga. Muchos están esperando alrededor de Dios para hacer lo que Él espera que ellos hagan. ¡Noé no esperó alrededor de Dios para construir el Arca!.
Se ha dicho que la palabra ministerio se deletrea TRABAJO. Satanás con seguridad tratará de detenerte para que no lleves a cabo tu llamado, pero debes de resistirle y seguir adelante por fe. Aún, aunque las Escrituras no lo dicen, tú puedes estar seguro de que hubo un día en el que Juan el Bautista empezó a predicar por primera vez alrededor de la región del Jordán. No hay duda de que sus primeras audiencias eran más pequeñas que sus últimas audiencias. Tú puedes estar seguro de que la gente se burlaba de él y de que él sufrió persecución. Pero él nunca se detuvo. Su única razón era el complacer a Dios que lo había llamado a su ministerio. Finalmente, él fue exitoso.
La primera cualidad espiritual de Juan que es digna de imitar por nosotros es ésta: Juan conocía su llamado y lo llevaba a cabo.
La Segunda Cualidad de Juan
"En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo, " Arrepentios porque el Reino de los cielos se ha acercado" ( Mateo 3:1-2).
Ciertamente, Jesús aprobaba en gran manera el simple mensaje de Juan, y éste fue el mismo mensaje que Jesús predicaba adonde quiera que iba ( ver Mateo 4:17). Juan llamaba a la gente al arrepentimiento para dejar a un lado la vida de pecado y llevar una vida de justicia. Él sabía que una relación con Dios comenzaba con un arrepentimiento, y que aquellos que no se arrepentían, serían arrojados al infierno.
Al contrario de muchos evangelistas modernos, Juan nunca mencionó el amor de Dios. Nunca habló acerca de las " necesidades que siente" la gente, con el propósito de llamarlos a una oración sin significado para " aceptar a Jesús", y así ellos podían experimentar la "vida en abundancia". Él no le dijo a la gente que creyera que ellos eran básicamente buenas personas las cuales Dios quería llevarlas al cielo al darse cuenta que la salvación no era por obras. Al contrario, él los veía, como Dios los veía, como rebeldes en peligro de enfrentar consecuencias eternas por sus pecados. Él solemnemente les advertía de la ira que vendría. Él se aseguro de que ellos entendieran que si no cambiaban sus corazones y sus acciones, serían condenados.
Así que la segunda cualidad de Juan que es digna de imitar por cada ministro que hace discípulos es ésta: Juan proclamó que el arrepentimiento era el primer paso para una relación con Dios.
La Tercera Cualidad de Juan
"Juan estaba vestido de pelo de camello, tenía un cinto de cuero alrededor de su cintura, y su comida era langostas y miel silvestre" ( Mateo 3:4).
Juan ciertamente no encajaba en la representación actual del moderno " predicador de prosperidad". De hecho, estos predicadores nunca dejarían a un hombre como Juan subir a las plataformas de sus iglesias porque él no habla acerca dele éxito. Sin embargo, Juan era un verdadero hombre de Dios que no estaba interesado en hacerse tesoros en la tierra o en impresionar a la gente con su apariencia exterior, sabiendo que Dios miraba su corazón. Él vivió simplemente, y su vida no era causa de tropiezo para nadie, pues se podía ver que sus motivaciones no eran el dinero. Cómo contrasta esto con muchos ministros modernos alrededor del mundo, que usan el evangelio primeramente para ganancias personales. Y así como ellos representan mal a Jesús, hacen un gran daño a la causa de Jesús.
La tercera cualidad de Juan que contribuyó para que él fuera el predicador favorito de Jesús era ésta: Juan vivió con simpleza
La Cuarta Cualidad de Juan
" Y ( Juan) decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: ¡generación de víboras!, ¿ Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: " tenemos a Abraham por padre", porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras" ( Lucas 3:7-8).
Mientras que el ministerio de Juan empezaba a tocar más gente, obviamente él no comprometía su mensaje. Seguramente Juan estaba sospechando de los verdaderos motivos de la gente cuando se dio cuenta que era muy popular el ser bautizado. Aún los escribas y los fariseos estaban llegando a el Jordán ( ver Mateo 3:7). Él temía que mucha gente sólo estaba siguiendo la multitud. Así que él hizo todo lo que le era posible para que ellos no se condenaran a sí mismos y al final llegarán a sentir una gran decepción. Él no quería que todos pensaran que por sólo el hecho de bautizarse ya eran salvos y que por sólo profesar que se habían arrepentido los salvaría del infierno. Él dijo que el verdadero arrepentimiento trae frutos de obediencia.
Además, debido a que los judíos se consideraban salvos por su linaje físico proveniente de Abraham, Juan habló acerca del engaño de esta esperanza.
La cuarta cualidad de Juan que es digna de alabar es ésta: él amaba tanto a la gente que les decía la verdad. Él nunca le aseguró a una persona sin arrepentimiento o a una persona sin santidad que estaba camino al cielo.
La Quinta Cualidad de Juan
Juan no bautizaba a la gente que no parecía arrepentida, pues no quería que nadie fuera decepcionado al final. Él bautizaba a la gente cuando ellos "confesaban sus pecados" ( Mateo 3:6). Él advertía a los que venían:
" Además, el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego..... Su aventador está en su mano, para limpiar su era. Recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en fuego que nunca se apagará" ( Mateo 3:10-12).
Juan no tenía miedo de decir la verdad acerca del infierno, algo que con frecuencia evitan los predicadores que están tratando de ganar una competencia de popularidad en vez de ganar almas para el Reino de Dios. Aquellos que no llevan buen fruto serán arrojados al infierno.
Si Juan estuviera vivo hoy, él no dudaría que sería castigado por algunos de los cristianos de hoy en día al decirle "Predicador de sólo fuego y azufre", Un profeta tenebroso que condena", " un predicador no sensitivo", o peor, " negativo", " condenador", " legalista", o " justiciero". Pero aún así, Juan era el predicador favorito de Jesús. Su quinta cualidad: Juan predicaba acerca del infierno y hacía claro el tipo de personas que irían a éste. Interesantemente, Lucas se refiere al mensaje de Juan como "el evangelio" ( Lucas 3:18).
La Sexta Cualidad de Juan
Aunque Juan era usado poderosamente por Dios y se hizo muy popular entre las multitudes él sabía que no se comparaba en nada a Jesús, y por eso él siempre exaltó al Señor:
"Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento, pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo. Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego" ( Mateo 3:11).
Como es de diferente el aprecio que tiene Juan por sí mismo, en contraste a la arrogancia que con mucha frecuencia se encuentra en los "ministros" de hoy en día. Las famosas revistas de ministerios contienen fotos de ellos en cada página, mientras que Jesús se menciona escasamente. Ellos desfilan como pavos reales a través de la plataforma de la iglesia, exaltándose a sí mismos en los ojos de sus seguidores. Ellos son intocables e inaccesibles, llenos de importancia únicamente para ellos mismos. Algunos inclusive le da órdenes a los ángeles y a Dios. Al contrario, Juan no se sentía digno de llevar el calzado de Jesús, lo que sería considerado como una acto de un esclavo. Juan no quería bautizar a Jesús cuando Jesús vino a él , y cuando se dio cuenta que Jesús era el Cristo, inmediatamente se dirigió a Él declarándole, " Éste es el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" ( Juan 1:29). "Es necesario que Él crezca y que yo disminuya" ( Juan 3:30). Debemos ser humildes como Juan.
Ésta era la sexta cualidad de Juan que lo hizo ser el predicador favorito de Jesús: Juan se humillaba así mismo y exaltaba a Jesús. Él no tenía deseos de ser exaltado.
La Sétima Cualidad de Juan
Los predicadores modernos frecuentemente hablan con generalidades ambiguas para no ofender a nadie. Qué fácil es predicar, " Dios quiere que hagamos lo correcto". Los falsos y verdaderos cristianos dirían "Amen" a tal predicación. Muchos predicadores encuentran muy fácil el hablar continuamente de los pecados escandalosos de este mundo, evitando mencionar los pecados parecidos a estos que se ven dentro de la iglesia. Por ejemplo, ellos, pueden hablar en contra de la pornografía, pero no mencionan las películas para adultos, los inmorales videos y DVDs que son vistos y también coleccionados por muchos de sus miembros. El miedo a los hombres les ha tendido una trampa.
Sin embargo, Juan no tuvo miedo de predicar en forma específica. Lucas nos dice:
"la gente le preguntaba diciendo: Entonces, ¿ qué haremos?. Respondiendo, les decía: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. Vinieron también unos publicanos para ser bautizados y le dijeron: Maestro, ¿ qué haremos?. Él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario" ( Lucas 3:10-14).
Es muy interesante que cinco de las seis órdenes específicas que Juan dio, tienen algo que ver con dinero y con cosas materiales. Juan no tenía miedo de predicar acerca de una administración de los bienes pues esto se relaciona con una regla de oro y con el segundo gran mandamiento. Juan no esperó por muchos años hasta que los nuevos "creyentes" estuvieran listos para conceptos tan "pesados". Él creía que era imposible servir a Dios y a las riquezas, y por esto la mayordomía y la administración eran de primera importancia desde el inicio.
Esto nos lleva a otro punto. Juan no corregía las cosas menores, como continuamente hablar de los códigos para vestir y otras cosas de la santidad que se relacionaban con la apariencia externa. Él se enfocó en las provisiones más importantes de la ley ( ver Mateo 23:23). Él sabía que los más importante era amar a nuestro prójimo como a sí mismo y tratar a los otros en la misma manera en que nos gustaría que nos trataran. Esto quiere decir, el compartir la comida y la ropa con aquellos que escasean de estas necesidades básicas, hablar honestamente con los otros, y ser felices con lo que tenemos.
Ésta es la sétima cualidad de Juan que quería Jesús: él predico sin generalidades ambiguas, sino que citó cosas específicas para que la gente complaciera a Dios, y aún cosas relacionadas a la mayordomía. Y él se enfocó en lo que era más importante.
En Conclusión
El ministerio de un pastor o maestro por supuesto que debe ser caracterizado por las cualidades que se encuentran en Juan. Juan le predicaba al que estaba sin arrepentimiento. Los pastores y los maestros se supone que les predican primeramente a los que ya se han arrepentido. Sus enseñanzas se basan en esas cosas que Jesús les dijo a sus discípulos y que se encuentran en las epístolas del Nuevo Testamento.
Sin embargo, con frecuencia fallamos, al identificar correctamente a nuestras audiencias, y parece hoy en día que los pecadores con frecuencia nos predican a nosotros como si fueran santos. Sólo porque la gente está sentada en el edificio de una iglesia, no quiere decir que nuestro trabajo es decirles que tienen asegurada la salvación, especialmente si sus vidas no se distinguen de los que están en el mundo. Se necesitan con urgencia por lo menos un millón iguales a " Juan el Bautista" para que prediquen en los púlpitos de las iglesias. ¿ Tomarías tú este riesgo? ¿ quisieras ser uno de los predicadores favoritos de Jesús?.